El programa se llevó a cabo durante gran parte de enero, entregando herramientas que fortalecieron la investigación del océano actual.
Esta semana concluyó el XXIII Austral Summer Institute (ASI), iniciativa que el Centro COPAS Coastal realiza anualmente para enriquecer la formación de profesionales y estudiantes en distintos ámbitos de la oceanografía. La línea de los cursos impartidos este año fue el estudio del océano costero orientado a la toma de decisiones, abarcando herramientas de observación, análisis de datos y los efectos del cambio climático en la acuicultura. La instancia contó con la participación de casi 50 personas, incluyendo estudiantes de postgrado y profesionales IFOP. Asimismo, recibieron a investigadoras e investigadores de distintos países, tales como México, Argentina, Puerto Rico y España.
Las actividades del XXIII ASI se desarrollaron en tres cursos distintos: “Observación de alta resolución del océano costero”, realizado en la Estación de Biología Marina de Dichato con trabajos en laboratorio y a bordo de la embarcación Kay Kay II; “Uso del análisis de datos aplicado a Oceanografía” y “Epigenómica en Acuicultura (EpiAqua): Más allá de los efectos conocidos del cambio climático en los organismos marinos”, impartido principalmente por Centro INCAR en el Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción.
El desarrollo del programa
“Fue una experiencia muy enriquecedora y de mucho aprendizaje”, afirma Emanuel Sauer, licenciado en oceanografía y doctorante en geociencias, así como uno de los estudiantes de esta versión del ASI. “Del primer curso, me llevo un excelente aprendizaje respecto a la preparación de campañas oceanográficas y todo lo que eso conlleva: diseño de anclajes, configuración de los instrumentos y la instalación y recuperación de los mismos”, detalla, agregando que el segundo curso fue sumamente interesante al abordar el uso de motores de búsqueda académicos basados en IA –como Consensus y Perplexity– y su uso responsable.
“Aprendieron a optimizar su tiempo y ser quienes guíen esta inteligencia artificial para sacar un buen provecho de los experimentos y, finalmente, llegar a buenas conclusiones, reafirmar sus hipótesis o definitivamente buscar otras alternativas”, afirma la Dra. Mabel Vidal, relatora del curso. Pero esto no fue todo, ya que también introdujeron a los estudiantes a nuevas tecnologías que les permitirán descargar datos de forma rápida y satelital.
“En menos de 24 horas, lograron desarrollar análisis de muy buen nivel a partir de ideas que, en condiciones tradicionales, habrían requerido meses de trabajo”, señala por su parte el Dr. Alex Godoy, quien también se encargó de impartir esta asignatura con una dinámica orientada a fortalecer el trabajo autónomo en la investigación. Por otra parte, en este contexto, también contaron con la colaboración del Premio Nacional de Ciencias Exactas 2025, Dr. Alejandro Maass, quien realizó una conferencia magistral exponiendo sus aportes a diversos estudios desde el ámbito matemático.
La tercera asignatura, en tanto, fue una excelente oportunidad para explorar los últimos avances en epigenómica aplicada: rama que proporciona una visión integral de los efectos multigeneracionales y hereditarios causados por factores de estrés ambiental –como las olas de calor, la hipoxia y la acidificación oceánica– hoy en día, potenciados por el cambio climático. Los profesores abordaron esta temática en el marco de una de las principales actividades económicas del país: la acuicultura.
De esta forma, la XXIII edición del Austral Summer Institute se caracterizó por abordar herramientas y procesos relevantes en el escenario actual de la oceanografía, usando eficazmente los recursos de la Universidad de Concepción para brindar a sus participantes una experiencia enriquecedora, multifacética y potenciada por el conocimiento de diversos expertos, tanto del ámbito nacional, como el internacional.





