Resumen: Los fiordos y canales de la Patagonia chilena son una de las regiones del mundo más afectadas por floraciones algales nocivas (FAN), con impactos en la acuicultura, la pesca bentónica y la salud pública. Las anomalías térmicas extremas, en especial las olas de calor marinas, han sido propuestas como moduladoras de estos eventos, aunque su relación ha sido escasamente estudiada en la Patagonia noroccidental.
El año 2016 concentró la mayor frecuencia, duración y exposición a olas de calor marinas en la región, asociadas a fases positivas de El Niño y del Modo Anular del Sur. Estas condiciones favorecieron una intensa floración de Alexandrium catenella que abarcó gran parte de Aysén y la costa oceánica de Los Lagos. Sin embargo, estas anomalías no dependen solo de El Niño: en el verano de 2026, bajo condiciones de La Niña y con una ola de calor marina de intensidad moderada a extrema, se registró una floración de Protoceratium reticulatum en el fiordo Puyuhuapi que alcanzó cerca de un millón de células por litro, la mayor densidad documentada en Chile para esta especie y más del doble que la registrada en 2022.
Estos resultados abren interrogantes sobre si la severidad de las FAN está aumentando, si algunas especies se ven favorecidas por el cambio climático y si es posible desarrollar modelos predictivos confiables, lo que exige estudiar estos fenómenos en distintas escalas espaciales y temporales, considerando las interacciones físico-biológicas a pequeña escala.